Beatriz Rodríguez Satizábal

Un abordaje multidisciplinar para un objeto de estudio heterogéneo: la Historia Empresarial latinoamericana en el siglo XXI.

En Octubre de 2023, fui invitada -por primera vez en mi carrera- como oradora principal (keynote speaker) junto con la profesora María Inés Barbero en el XV Congreso Brasileiro de Historia Econômica & 16 Confêrencia Internacional de História de Empresas de la Asociación Brasilera de Pesquisadores en Historia Económica (ABPHE). La mesa fue organizada en honor a Armando João Dalla Costa, uno de los pioneros de la historia empresarial latinoamericana y nuestra tarea era hacer observaciones sobre la disciplina en el siglo XXI. En esta entrada encuentran mis palabras y diapositivas.

La historia empresarial de América Latina se ha caracterizado por promover y difundir investigaciones sobre la diversidad de agentes del mercado que conforman el empresariado de cada uno de los países de la región. El siglo XXI se ha encontrado con una disciplina consolidada y en crecimiento tanto en el número de investigaciones como en los asuntos que les preocupan. En tono con las transformaciones de este siglo, la comunidad académica se ha nutrido con la llegada de investigadores que bajo la tutela de sus predecesores está explorando agentes del mercado tradicionales con nuevas miradas, ejemplo de ello son los trabajos sobre empresarios individuales (conceptualización y preguntas sobre las mujeres), las familias empresarias (conceptualización y casos de estudio) y los grupos empresariales (conceptualización y tipología). El objetivo de esta ponencia es dialogar con estas nuevas miradas sobre el empresariado latinoamericano para presentar lo que aún tenemos por explorar.

Buenas noches.

Agradezco inmensamente a la Asociación Brasilera de Pesquisadores en Historia Económica (ABPHE) por esta maravillosa invitación para escuchar las investigaciones de sus asociados, conocer su país y compartir algunas aproximaciones sobre la historia de la empresa en América Latina.

Quiero mencionar especialmente a Bruno Aidar, Claudia Tessari, Carlos Guimarâes, Gustavo Pereira, Talita Alves y Clemente Penna, por confiar en los emprendimientos académicos que nacen de mi interés por difundir la investigación sobre América Latina, por animarse a participar en ellos y por promover mi nombre para acompañarlos hoy.

Aunque ayer prometí a varios hacer el mejor esfuerzo para falar devagar / Vo intentar falar devagar para todos entenderem, voy a aprovechar las ventajas de ser una nómada digital y les invito a seguir mis palabras en un documento. Arriba sus teléfonos, escaneen el Que Erre Code y adelante con el multitasking. 

En la mesa de ayer en honor a las mujeres historiadoras económicas de Brasil, Claudia mencionó que nunca imaginó tener la oportunidad de sentarse en una mesa principal al lado de Ismenia. Hoy, me atrevo a afirmar algo similar.

María Inés ha sido desde 2008 un faro para mi trabajo como historiadora de la empresa y a pesar de la cercanía que tenemos, pues me invitó a presentar por primera vez en un congreso, publicó mi primer capítulo en co-autoría con mi mentor y padre académico Carlos Dávila, recibí a su hija en Londres y fue la primera profesora en notar que algo iba mal en mi matrimonio, nunca se me cruzó por la mente que fuese la primera “pionera” con quien compartiría una mesa principal.

María Inés, muchas gracias por guiar siempre mi camino de investigadora y abrirme infinidad de puertas, es y será siempre un honor participar en eventos a tu lado.

Dar unas palabras en el homenaje a uno de los grandes investigadores de la historia de la empresa, como lo fue Armando dalla Costa, tiene un alto grado de compromiso, pues podría esperarse que las mismas brinden algunas pistas de orientación para las nuevas generaciones. Sin embargo, cabe recordar que, en el campo de las Ciencias Sociales, nuestras intervenciones están sesgadas por los intereses de estudio particular de quien las presenta. En este caso, mi perspectiva va orientada por los intereses de estudio en relación con los grupos empresariales, las familias empresarias y las mujeres; sumado a la inclinación natural a transmitir conocimiento en la docencia y organizar eventos para difundir los trabajos de colegas y amigos.

Por ello, estas palabras están divididas en cuatro partes. En la primera, presentaré la historia de empresa como disciplina en el siglo XXI. En la segunda, conversaré sobre las generaciones de investigadores y haré un balance de las publicaciones en inglés con base en un trabajo en curso con Julio César Zuluaga. En la tercera, partiré de mi investigación para plantear algunas preguntas y asuntos metodológicos para la agenda de los próximos años. Finalmente, cerraré hablando sobre la comunidad que nos lee y escucha.

  1. A disciplina como “experimento natural”

Como investigadores de una región de países emergentes, la pregunta que debemos hacernos constantemente es ¿existe la exclusividad latinoamericana? Y, si existe, ¿qué? ¿cuándo? ¿dónde? ¿por qué?

Definitivamente, el desarrollo económico en nuestra región ha tenido sus propias dinámicas y paradigmas (Bulmer-Thomas, 2017). Las semejanzas y diferencias entre nuestros países han permitido concluir que la política macroeconómica se nutre del análisis con perspectiva histórica (Bértola y Ocampo, 2013; Eichengreen, B., 2012), que el empresariado juega un rol vital en el desarrollo económico e institucional de nuestros países (Dávila, 2012) y que nuestra tarea es incentivar la habilidad de reflexionar críticamente sobre la realidad del desarrollo del capitalismo en la región y el proceso de globalización, sus ciclos de expansión y retroceso (Lluch, Monsalve & Bucheli, 2021).

Ante este panorama, el objeto de estudio de los historiadores de empresa es el empresariado. Término acuñado por Carlos Dávila (2021, p. 101) que agrupa a “un conjunto de agentes relacionados pero diferentes; a saber: empresarios (individuos), familias empresarias, empresa (privadas, públicas, mixtas, nacionales o multinacionales, grandes, medianas y pequeñas), grupos económicos [grupos empresariales], gerentes asalariados y asociaciones y agremiaciones empresariales [gremios]”.

Estudiar al empresariado con perspectiva histórica permite que nuestra disciplina sea un laboratorio para que historiadores de empresa realicen “experimentos naturales” en donde realicen observaciones sobre las condiciones que determinan la naturaleza y factores de los negocios y reflexionar sobre el papel del sector privado en el desarrollo económico de nuestros países. Esto permitirá al empresario, a la empresa y al Estado comprender las estrategias de sus antecesores, tomar decisiones que se adapten mejor al contexto cambiante del siglo XXI, entender las consecuencias de sus acciones y ser más hábiles en la construcción de vasos comunicantes con una sociedad que reacciona a la inestabilidad política, la corrupción y la desigualdad de nuestra región.

Como lo explican Carlos Dávila, director del Grupo Historia y Empresariado de la Universidad de los Andes, y Geoffrey Jones, director de la Business History Unit de Harvard, estudiar el pasado de las empresas y hacer consciente al empresario y al gerente de las posibilidades que tiene conocer las estrategias, innovaciones y relaciones con el Estado de sus antecesores, puede desarrollar una capacidad de análisis integradora que va a ser muy útil para áreas específicas de la empresa como las finanzas, el mercadeo, la ética y la responsabilidad social.

Lo anterior, lo confirman además dos publicaciones clave de las últimas dos décadas. La primera de ellas, el artículo “La Historia Empresarial Alternativa: el Empresariado en los Mercados Emergentes” autoría de Gareth Austin, Carlos Dávila y Geoffrey Jones (2017 y 2021), quienes proponen la necesidad de una historia empresarial alternativa que ayude a renovar los modelos teóricos e historiográficos, de tal forma que se incluyan en las discusiones globales las particularidades del capitalismo de los países del lado equivocado de la gran divergencia, o como nos denominan hoy gracias a Goldman Sachs (2008), mercados emergentes.

Los autores mencionan seis características del empresariado en países emergentes que, a pesar del gran aumento en el número de trabajos publicados, aún necesitan de nuestra atención: empresarios como actores centrales de las economías, rol de los inmigrantes, la convivencia de capitalismo legal, ilegal e informal, la gran importancia de los grupos empresariales, las respuestas diversas a la fragilidad institucional y la búsqueda de responsabilidad social y ambiental.

La segunda publicación, es el libro “Historia Empresarial en América Latina: Temas, Debates y Problemas” editado por Andrea Lluch, Martín Monsalve y Marcelo Bucheli (2021), quienes agrupan a 17 autores en una compilación de 13 capítulos editada por dos universidades latinoamericanas. Este proyecto que inició en 2008, se divide en dos partes.

En la primera parte, se analiza el desarrollo empresarial de seis países: Argentina (Norma Lanciotti), Brasil (Ann Han-ley), Colombia (Carlos Dávila), Chile (Manuel Llorca-Jaña y Rory Miller), México (Aurora Gómez-Galvarriato y Gabriela Recio) y Perú (Martín Monsalve).  Los editores muy hábilmente, y con la intención de darle una orientación comparativa, solicitaron a los autores organizaran sus capítulos bajo una periodización que responde a los modelos económicos y los ciclos de globalización.  Con la excepción de Argentina y Colombia, los capítulos inician con una sección sobre el periodo colonial y la posindependencia para continuar, al igual que inicia el capítulo de Argentina, con el periodo de la primera economía global (1870-1930), la industrialización impulsada por el Estado (1930-1990) y la segunda economía global (1990-hoy).

En la segunda parte, los editores proponen a sus autores ver problemas para futuras líneas de investigación bajo la lupa de su evolución en el tiempo y planteando nuevas preguntas. Es así como se examina la sostenibilidad y los negocios verdes (Geoffrey Jones), el conflicto, la criminalidad y la violencia (Sandra Ley y Angelika Rettberg), las familias empresarias y empresas familiares (Paloma Fernández y Andrea Lluch), los grupos económicos (María Inés Bárbero), las multinacionales (Marcelo Bucheli), las mujeres en la empresa (Bernardita Escobar) y la adopción de tecnologías de transporte (Xavier Durán). 

Los asuntos mencionados en estas dos publicaciones como estudiados y por estudiar, demuestran el desarrollo de la disciplina en la región que ha estado acompañada por la creación de espacios que se consolidan para la interacción de los investigadores. Ejemplo de ello son:

Cladhe, donde paulatinamente ha aumentado el número de mesas en historia empresarial y en el segundo concurso a la mejor tesis de historia económica se hizo mención de honor a un trabajo que estudia grupos empresariales en Colombia en la segunda mitad del siglo XX (Rodríguez Satizábal, 2020).

La Business History Conference, que en 2019 realizó su conferencia presencial en Cartagena de Indias, incluyendo un primer taller sobre América Latina, en 2021 realizo mesas en español dentro de la Conferencia principal y en 2022, eligió como presidente a Andrea Lluch, reconoció la labor de toda una vida del profesor Carlos Dávila y repitió el taller para la región.

El Grupo Iberoamericano, que desde 2007 reúne a un grupo de investigadores que se recorren Argentina, Perú, Colombia, México y España discutiendo documentos de trabajo en estudios económicos e historia empresarial.

Durante la pandemia se consolidaron tres espacios iniciativa de investigadores interesados en continuar difundiendo y discutiendo los trabajos recientes sobre la región. El Business History Collective, en donde se realizaron 22 webinars abiertos a investigadores y audiencia de toda la región. New Books Network en español en donde se entrevistan a autores de libros, tesis doctorales y artículos en revistas académicas en español e inglés. Y, la Red de Historia Económica Iberoamericana creada por un grupo de estudiantes doctorales que busca más interacción entre jóvenes investigadores de toda la región.

En conclusión, la historia empresarial del siglo XXI, es una disciplina que presenta un importante aumento de las estrategias de divulgación a través de publicaciones, y con la generación de nuevos espacios de  conversación con la comunidad regional e internacional que fomentan la llegada de nuevos investigadores.

2. Gerações que se fortalecem

Ahora, hablando de la comunidad académica es importante entender por quiénes y cómo llegamos. La historia empresarial en América Latina desde 1970 se ha caracterizado por grupos de investigadores que fomentan el diálogo interdisciplinario e interregional (Barbero y Jacob, 2008). Destacó cuatro características:

La primera es que los historiadores empresariales hemos tenido mentores que nos inspiran a hacernos preguntas sobre el desarrollo del sistema empresarial de nuestros países, el uso, o no, de la teoría económica, de las organizaciones, de la firma o la sociología, entre otras, para explicar los cambios y las transformaciones en el largo plazo de nuestro objeto de estudio. Son quienes nos han incentivado a investigar, escribir y presentar nuestros trabajos en todos los espacios posibles. En el caso de Brasil, Armando Dalla Costa fue vital para mantener el espíritu de la historia empresarial vivo en nuevas generaciones y darle continuidad a multiplicidad de proyectos con sus pares extranjeros. En palabras de Paloma Fernández (2023), “la pérdida de Armando es inmensa porque constantemente era un creador de proyectos”.

La segunda, y aquí hablo enteramente como una economista que decidió muy temprano en su carrera entrar al mundo de la historia económica, es que como mujeres tenemos referentes de aquellas que nos precedieron y nos han marcado el camino. A diferencia de la desigualdad de género a la que hacen alusión Azar, Camou, Hernández, Maubrigades y Román (2022) en su trabajo sobre la mujer en la historia económica uruguaya, la historia empresarial en Iberoamérica cuenta con más del 50 por ciento de investigadores mujeres destacadas. Esto, siguiendo también la tendencia observada por la European Business History Conference entre sus asociados y muy diferente a lo que ocurre en la Business History Conference.

Tercero, la historia de la empresa en América Latina ya tiene cuatro generaciones de investigadores. Los “pioneros”, son quienes con sus trabajos y planteamientos sobre el desarrollo empresarial sembraron la semilla de la disciplina en nuestros países e insistieron en que estudiar al empresariado tenía que tener sus propias discusiones teóricas, metodológicas y uso de fuentes. Los “internacionalizados” se caracterizan por ser historiadores, economistas, abogados y administradores, que bajo la mentoría de los pioneros y con la ventaja de estar interconectados con universidades y asociaciones extranjeras han fomentado las publicaciones en inglés. Los “glocales” somos los recién egresados de doctorados nacionales y en el exterior, que regresamos a países de la región a continuar investigando sobre problemas locales, pero con una conversación constante con la literatura global. Los “en formación”, son estudiantes de maestría y doctorado que ya están publicando resultados de sus trabajos en revistas académicas de la región.

Cuarto, los investigadores se han globalizado. Además de continuar aumentando las publicaciones en nuestros idiomas, desde 2004 han aumentado sustancialmente las publicaciones en inglés. En un balance historiográfico, donde analizamos los artículos publicados en las cuatro revistas académicas referentes de la historia empresarial entre 1950 y 2022, encontramos un total de 121 artículos sobre América Latina que corresponden al 2.28 por ciento del total. Más de la mitad de estos artículos son publicados desde 2004, cuando la segunda generación inició a publicar sus primeros trabajos en inglés.

Así, se demarca otro asunto de la globalización: los autores que publican en estas revistas tienen afiliación institucional con Estados Unidos, el Reino Unido, México, Brasil y Argentina, manteniendo el patrón de las seis economías más grandes de la región en donde se encuentran la mayoría de historiadores empresariales. Marcelo Bucheli, Andrea Lluch, Norma Lanciotti, Erica Salvaj y Manuel Llorca, son ya referentes de este grupo de investigadores que publican en estas cuatro revistas académicas. Un caso excepcional es el de Marcelo Bucheli, quien además de presentar casos de estudio sobre la región ha dado el paso de teorizar sobre las multinacionales, su relación con el Estado y el uso de la historia en la teoría organizacional.

Los temas centrales de estas publicaciones responden a las tendencias globales y presentan discusiones sobre multinacionales, la relación con el Estado, las redes corporativas y la inversión extranjera directa, temas en los que sugieren se puede dialogar comparativamente con otras regiones del mundo.

Ante este fortalecimiento de la historia empresarial y la existencia de generaciones que interactúan, el reto que tenemos es cómo visibilizar aún más las investigaciones que muestran las particularidades de la historia empresarial de la región, teniendo en cuenta insertarse a la comunidad internacional debe incluir responder a preguntas que nacen exclusivamente de nuestro contexto con observaciones teóricas alternativa y no aquellas formuladas por la tradición europea y anglosajona.

3. Interseções da pesquisa

Con base en mi trayectoria de pesquisa, les presentaré algunas ideas para la agenda de los próximos años.

Antes de iniciar quisiera mencionar tres asuntos transversales. Primero, la recolección, codificación y limpieza de información cualitativa y cuantitativa sobre la empresa y el empresario, permite analizar el pasado con mayor precisión. Por ello, procurar organizar mejores bases de datos es un deber de los historiadores empresariales. Segundo, la prensa escrita debe reivindicarse en la labor del historiador de empresa, sobre todo ante la posibilidad que tenemos hoy de usar herramientas para el análisis de texto que nos permiten diferenciar las características del medio de comunicación, el contexto y el uso de la palabra para describir, analizar y opinar sobre el sector empresarial. Tercero, indagar de dónde proviene el capital es vital para entender la evolución de la empresa en diferentes períodos y contextos. Las estrategias de financiación, el análisis de la estructura de capital, y las prácticas  de la contabilidad deben insertarse en las discusiones sobre las empresas.

El primer tema de investigación se refiere a los grupos económicos, tema en el que me inserte por más de 10 años. Excepto por los trabajos publicados en la década de 1970, la tendencia general desde mediados de 1980 es que se estudian los grupos empresariales como casos de estudio en donde se identifican características de grandes grupos y se analizan sus estrategias. Inspirada por estos casos, la propuesta es realizar una tipología de los grupos empresariales en América Latina, en donde recolectemos variables descriptivas y datos financieros teniendo en cuenta que los grupos empresariales son un conjunto de empresas afiliadas legalmente independientes que están bajo la misma propiedad y control. Es decir, debemos estudiar la evolución y características de las empresas individuales y del grupo como agregado. Lo anterior requiere darle continuidad al trabajo de recolección de datos con variables en cuatro dimensiones: la fundación y consolidación, el tamaño, la estructura, propiedad y control, y la diversificación de sus inversiones. El objetivo es tener una base de datos que nos permita hacer comparaciones sobre las tendencias de la región para continuar insertándonos en las discusiones sobre las variedades de capitalismo.

Por otro lado, Mussachio (2009) plantea en su trabajo la importancia de entender el mercado de capitales bajo la mirada del sector privado. En una página interior de su libro y en la única mención que hace a los grupos económicos, señala la necesidad de entender la capacidad de estos para comprar o realizar tomas hostiles a los competidores que requerían capital (Musacchio, 2009, p. 233). Llama la atención sobre el hecho de que las grandes empresas, ya afiliadas a grupos, terminan dominando y controlando grandes porcentajes del mercado de capitales, pero aún no han sido estudiados. De allí nace la idea de plantearme la pregunta sobre la estrategia de financiación de los grupos y el impacto que tienen los cambios en el sistema financiero sobre la estructura de capital del sector privado. Esto derivó en una línea de investigación que se pregunta sobre qué tan ineficientes son en realidad nuestros mercados de capitales. ¿Será posible que diferente a lo señalado por los autores que estudiaron los casos de Estados Unidos, Europa y el Reino Unido, los mercados de América Latina son eficientes para el sistema empresarial que tenemos? Responder a esta pregunta requiere un ejercicio de análisis de las bolsas de valores, de los grupos empresariales y sus propietarios, y de la reflexión sobre el sistema financiero. Aquí es en donde la historia de la empresa debe comunicarse con la historia financiera y la historia de la contabilidad con el fin de plantear nuevas discusiones.

El segundo tema de investigación se refiere a las mujeres en la economía y en la empresa. Como lo señalan De La Cruz (2018), Escobar (2021), Martínez-Rodríguez (2022, 2023), Salvaj y Lluch (2022), la mujer ha sido invisibilizada en los estudios sobre empresa. Su rol en la empresa cambió de acuerdo al período y país, sin embargo, que no se mencione no significa que no exista. Lo que se necesita más bien es una mirada interseccional de la mujer en la economía y en la empresa, por ello entiéndase que se deben tener en cuenta asuntos como la legislación, el acceso a la educación, la herencia, los cambios en las labores del hogar, la inserción al trabajo, la gestión de las empresas lideradas por  mujeres y las diversas relaciones que tienen con los dueños fundadores de la empresa. Además, es importante regresar a fuentes que no sean directamente producidas por la empresa objeto de estudio, como por ejemplo los registros aduaneros, las publicaciones internas de los bancos o la presa, eso permitirá tener una conversación más nutrida sobre el papel de la mujer.

El tercer tema está relacionado con formas alternativas de ver la actividad empresarial en nuestros países. Tradicionalmente se ha estudiado la actividad empresarial y el desarrollo económico con variables macroeconómicas, casos de estudio o indicadores de desempeño, sin embargo, hoy la aparición de nuevas metodologías de análisis permite regresar a fuentes impresas como los anuncios publicados en la prensa. A gran escala registrar la información sobre razón social, productos, representaciones y direcciones, va a permitir entender la transformación de la estructura económica de los países. Entendiendo que los anuncios tienen un sesgo, una mirada desde la historia empresarial, diferente a aquella de la historia social o cultural, permitirá entender las redes comerciales, los consumidores y las diferencias regionales con una mirada fresca a la oferta de bienes y servicios.

4. Com quem conversar

Para cerrar, solo quisiera llamar la atención sobre los receptores de nuestra investigación. La historia empresarial en América Latina se caracteriza por una estrecha relación entre la docencia y la investigación, es un espacio que se fue ganando desde mediados de la década de 1970 y que se consolidó en 1990. Esto significa que los primeros receptores de nuestra investigación son en realidad las élites económicas, los futuros empresarios y empleados que se educan en nuestras universidades. Les invito a crear iniciativas con sus estudiantes para difundir la investigación y animarlos a entender la importancia de la historia empresarial para su actividad profesional futura. Adicionalmente, ampliar las estrategias de difusión para que podamos conversar con otros públicos interesados en entender la dinámica empresarial, desde la perspectiva histórica.

Ejemplo de ellos, son estas dos iniciativas que estamos llevando a cabo en mi universidad. La primera, un podcast donde entrevistamos empresarios y hacemos episodios cortos de eventos en historia empresarial, a través de la cual motivamos a los empresarios y a la comunidad en general. La segunda, un grupo de lectura y discusión de historia económica y empresarial con estudiantes de pregrado de economía, marketing, administración, negocios internacionales, contaduría, derecho e ingenierías, en donde se comparte el interés por la comprensión de la historia empresarial con estudiantes con distintos intereses de formación empresarial, con el fin de promover la importancia de los estudios en historia empresarial. .

Finalmente, sugiero que constantemente nos preguntemos cómo aportar desde nuestra investigación a los contextos glocales considerando las particularidades de las trayectorias históricas de nuestras economías, empresas y empresarios, pero conscientes de que cada vez más estamos atravesados por las lógicas del funcionamiento de las emergencias del capitalismo globalizado. Por lo tanto, las futuras generaciones de investigadores en estos campos de conocimiento tendrán nuevas fuentes, herramientas e inquietudes para interrogar el pasado y el presente. Es nuestro deber como investigadores precisar nuestras áreas  de interés particular, pero a su vez buscar  referentes para  el  abordaje multidisciplinario de nuestra historia empresarial Latinoamericana. 

Muchas gracias por su atención, espero que el debate y la discusión de la mesa sea muy útil para sus investigaciones en curso y que les posibilite pensar nuevas  preguntas.

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